¿El recurso más ignorado en el sector sanitario? El espacio.

A los hospitales se les exige constantemente que hagan más con el mismo espacio. Este artículo analiza por qué la comodidad, el espacio ocupado y la integración de los flujos de trabajo se han convertido en aspectos fundamentales en el diseño de los dispositivos médicos modernos.

¿El recurso más ignorado en el sector sanitario? El espacio.

Los responsables del sector sanitario dedican mucho tiempo a hablar de los recursos.

Hablan de la falta de personal, las restricciones presupuestarias, el volumen de intervenciones, el flujo de pacientes y los retos de la cadena de suministro. Todas esas son preocupaciones reales. Sin embargo, hay un recurso que rara vez recibe la atención que merece, a pesar de influir en casi todos los aspectos de las operaciones diarias.

Espacio.

Basta con dar un paseo por casi cualquier hospital para ver cómo se manifiesta el mismo problema de diferentes maneras. Los pasillos se convierten en zonas de almacenamiento temporal. El equipo médico compite por el espacio disponible. Los departamentos se esfuerzan por incorporar nuevas tecnologías sin alterar los flujos de trabajo existentes. Los equipos clínicos buscan constantemente formas de hacer más sin ampliar su espacio de trabajo.

Se pide a los centros sanitarios que aumenten su capacidad sin salir de las mismas instalaciones que ocupan desde hace años.

En ese entorno, cada metro cuadrado cuenta.

El coste oculto de los equipos voluminosos

Cuando los hospitales evalúan nuevas tecnologías, suelen centrarse en la eficacia, el cumplimiento, la seguridad y el coste.

Esos factores son importantes, pero hay otra cuestión que merece la misma atención.

¿Dónde se va a poner esto al final?

La respuesta no siempre es sencilla.

Muchas tecnologías sanitarias requieren salas específicas, infraestructuras de fontanería, sistemas de ventilación, instalaciones para el almacenamiento de productos químicos o grandes superficies operativas. Aunque cada uno de estos requisitos pueda parecer manejable por sí solo, en conjunto crean dificultades que pueden hacer que su implementación resulte más complicada de lo previsto.

Cada elemento de equipamiento adicional repercute en el flujo de trabajo. Modifica la forma en que el personal se desplaza por el departamento. Afecta a las rutinas de limpieza. Crea obstáculos que los equipos deben sortear cada día.

El resultado es que un valioso espacio clínico queda ocupado por equipos que nunca se diseñaron teniendo en cuenta el entorno hospitalario real.

Por qué la comodidad es algo más que un simple extra

En UV Smart, la comodidad nunca se ha considerado un lujo.

Se consideró un requisito de diseño.

Al desarrollar el D60, el objetivo no era simplemente crear otro dispositivo de desinfección de alto nivel. El objetivo era crear un producto que se integrara de forma natural en los entornos en los que ya trabajan los profesionales sanitarios.

Esa distinción es importante.

Muchos sistemas tradicionales de reprocesamiento tienen unos requisitos de infraestructura que condicionan su ubicación. Las conexiones de agua, los procedimientos de manipulación de productos químicos, los requisitos de ventilación y las zonas de procesamiento específicas influyen en la planificación de las instalaciones.

La D60 adopta un enfoque diferente.

Al utilizar tecnología UV-C, no necesita agua durante el proceso de desinfección y no depende de productos químicos desinfectantes ni de consumibles. Puedes colocar el D60 en la zona que desees; gracias a la toma de corriente situada en la parte superior del dispositivo, puedes pegarlo a la pared y enchufarlo a cualquier toma de corriente. Su bajo consumo eléctrico hace que sea muy práctico colocarlo en cualquier lugar.

La eliminación de esos requisitos aporta flexibilidad.

En lugar de diseñar los flujos de trabajo en función del sistema de desinfección, los equipos sanitarios pueden colocar el sistema de desinfección donde mejor se adapte a su flujo de trabajo.

¿Tienes curiosidad por saber cómo quedaría en tu departamento? Envíanos un correo electrónico o conéctate con nosotros en LinkedIn para acceder a nuestra aplicación de realidad virtual, que te permitirá visualizar el D60 en el espacio que desees.

Argumentos a favor de la desinfección descentralizada

Históricamente, muchos centros sanitarios han centralizado las actividades de reprocesamiento.

La lógica es comprensible. La centralización aporta coherencia y permite gestionar los equipos desde un único lugar.

El inconveniente es que los dispositivos pasan mucho tiempo pasando de un departamento a otro, lo que supone una carga adicional para un departamento extremadamente atareado y fundamental.

Es posible que un endoscopio utilizado en una clínica deba transportarse para su reprocesamiento antes de volver a estar disponible. Una sonda de ETE puede pasar por varias etapas antes de regresar al departamento de cardiología. Cada traspaso conlleva retrasos, mano de obra y riesgos de que se produzcan daños.

Las organizaciones sanitarias buscan cada vez más formas de acercar los procesos críticos al punto de atención.

Ahí es donde el diseño de los dispositivos cobra importancia.

El D60 se diseñó específicamente para facilitar los flujos de trabajo descentralizados, lo que permite que la desinfección se realice directamente en las consultas, los servicios de atención ambulatoria y las salas, en lugar de tener que transportar el material a un centro centralizado.

Cuando un dispositivo puede desinfectarse en el mismo lugar donde se utiliza, se reduce el transporte, se acortan los tiempos de respuesta y el personal sanitario dispone más rápidamente del equipo que necesita.

Pequeño espacio, gran impacto

El espacio en los hospitales es caro.

No solo desde el punto de vista de la construcción, sino también desde el punto de vista operativo.

Cada obstáculo adicional dificulta la circulación en todo el departamento. El personal tiene que esquivarlo con los carros. Los equipos de limpieza tienen que rodearlo. Los pacientes tienen que sortearlo.

Por eso las dimensiones físicas son más importantes de lo que muchos fabricantes creen.

La D60 se diseñó expresamente con una profundidad reducida de 47 cm, lo que permite colocarla pegada a la pared en lugar de ocupar espacio innecesario en el suelo.

Compárese esto con muchos de los elementos que ya compiten por el espacio en todo el hospital. Los equipos de ecografía, las estaciones de trabajo móviles, los carros de medicamentos, los soportes para sueros, los carros de ropa de hospital y los armarios de almacenamiento suelen ocupar mucho más espacio en los pasillos y las zonas de trabajo.

El objetivo no era simplemente reducir el tamaño del dispositivo. El objetivo era hacer que el dispositivo resultara más fácil de usar en el día a día.

Porque la mejor tecnología suele ser aquella que se integra de forma tan natural en el flujo de trabajo que el personal deja de pensar en ella.

Por qué la D45 sigue la misma filosofía

Esa misma filosofía guió el desarrollo del D45.

A muchos profesionales sanitarios les sorprende lo compacto que resulta el sistema en comparación con lo que esperan de un dispositivo de desinfección.

Eso es a propósito.

El D45 se ha diseñado para integrarse perfectamente en entornos de atención al paciente sin dar la impresión de que se trata de un equipo industrial instalado en un entorno clínico. Su tamaño es similar al de muchos dispositivos que ya se encuentran en los hospitales, lo que permite a los departamentos incorporarlo sin necesidad de realizar modificaciones importantes en las instalaciones.

Igualmente importante es que la tecnología UV-C elimina las preocupaciones relacionadas con el almacenamiento o la manipulación de productos químicos desinfectantes cerca de las zonas de atención al paciente.

Dado que en el proceso de desinfección no se utilizan productos químicos, los departamentos pueden centrarse en el flujo de trabajo y la accesibilidad, en lugar de en el almacenamiento de productos químicos, las cuestiones de ventilación o la gestión de materiales peligrosos. Todos los productos UV Smart siguen la misma filosofía, ya que ofrecen una desinfección automatizada sin necesidad de agua, toallitas, productos químicos ni otros consumibles durante el proceso.

Para los departamentos que desean realizar la desinfección más cerca del punto de atención, esa flexibilidad puede marcar una diferencia significativa.

Un buen diseño debe eliminar las barreras

Los equipos sanitarios no necesitan más obstáculos.

No necesitan otra máquina que requiera una sala específica. No necesitan otro proceso que provoque retrasos en el transporte. No necesitan otra tecnología que les obligue a rediseñar los flujos de trabajo en función de los requisitos de infraestructura.

Lo que necesitan son opciones que se adapten a la realidad de la asistencia sanitaria moderna.

Esto significa dispositivos que sean fáciles de instalar, fáciles de manejar y fáciles de integrar en los entornos existentes. Cuando los hospitales evalúan nuevas tecnologías, el debate no debe limitarse a la eficacia y al cumplimiento normativo.

También debería incluir una pregunta sencilla:

¿Cuánto espacio ocupa y cuánto espacio libera?

Porque, en el ámbito sanitario, el espacio es algo más que una cuestión de instalaciones. Es un recurso para la organización del trabajo. Y puede que sea uno de los recursos más valiosos con los que cuenta un hospital.

Daan Hoek
Cofundador